Pastor's Note| Third Sunday in Ordinary Time| January 24, 2021

This Sunday's Gospel reading is a call to surrender ourselves fully to God. "NOW is the time of fulfillment" - not just 2000 years ago, not at the Second Coming of Christ, but right now in your life when and where you need Jesus the most.

"The kingdom of God is at hand" - what you need from the Lord is right here, at hand, ready for you.

"Repent, and believe in the gospel" means "Come follow Me and learn from Me to become like Me." For the first disciples, it meant dropping whatever they were doing to spend so much time with Jesus that their whole lives were forever affected. And this is what it means for you and for me: We have to put aside our own agendas and busy schedules to spend more time following Jesus wherever he leads us.

In the modern world, we have become more dependent on our technological devices than on Jesus. Many of us cannot even go on vacation without remaining accessible to their employers via the cell phone. Somehow, we need to find a way to take a stand against this. It's one of the social justice teachings of the Church: We are actually called by God to rebel against working on Sundays and other days of rest. Why? Because we need to spend that time with Jesus getting renewed, restored and re-energized.

Unfortunately, Jesus doesn't walk through the door and circle dates on our calendar and write "Rest with Jesus" so that we can plan ahead. We have to follow his lead at a moment's notice - every moment. To experience the kingdom of God on the earthly side of heaven, we have to be willing to drop everything to follow Jesus into unfamiliar places at unexpected times. We have to learn to follow his lead even in situations where his way is the surprising way.

Questions for Personal Reflection:
What's on your to-do list? What keeps you busy? What are your goals for the future? What are you dreaming of? If Jesus has a different plan for your day or for your life, how easily could you switch over to new ideas and plans?

3er. Domingo del Tiempo Ordinario

La lectura del Evangelio de este domingo es un llamado a entregarnos completamente a Dios. "AHORA es el tiempo del cumplimiento" – no solamente hace 2000 años, no en la Segunda Venida de Cristo, sino ahora mismo en tu vida, cuándo y dónde más necesitas a Jesús.

`"El Reino de Dios está cerca" – lo que necesitas del Señor está aquí mismo, cerca, listo para ti.

"Arrepiéntete y cree en el Evangelio" significa "Ven, sígueme y aprende de Mí, para que te vuelvas como Yo." Para los primeros discípulos, significó dejar lo que estuviesen haciendo para estar tanto tiempo con Jesús, que sus vidas fueron afectadas para siempre. Y esto es lo que significa para ti y para mí: tenemos que hacer a un lado nuestras agendas y múltiples ocupaciones para estar más tiempo siguiendo a Jesús dondequiera que Él nos guíe.

En el mundo moderno, nos hemos vuelto más dependientes de nuestros aparatos electrónicos que de Jesús. Muchos de nosotros ni siquiera podemos ir de vacaciones sin permanecer disponibles para nuestros jefes a través del teléfono celular. De alguna manera, necesitamos encontrar la forma de oponernos a esto. Es una de las enseñanzas de justicia social de la Iglesia: somos en realidad llamados por Dios para rebelarnos contra el trabajo en los domingos y otros días de descanso. ¿Por qué? Porque necesitamos emplear ese tiempo con Jesús siendo renovados, restaurados, y revitalizados.

Desafortunadamente, Jesús no entra por la puerta y encierra las fechas en nuestro calendario y escribe "Descanso con Jesús" de modo que podamos planear con anticipación. Tenemos que dejar que Él nos guíe en cualquier momento – en todo momento. Para experimentar el reino de Dios en el lado terrenal del cielo, tenemos que estar dispuestos a dejar todo para seguir a Jesús a lugares extraños y momentos inesperados. Tenemos que aprender a seguir Su guía, aún en situaciones en las que Su camino, es el camino de la sorpresa.

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Qué tienes en tu lista de actividades? ¿Qué te mantiene ocupado? ¿Cuáles son tus metas para el futuro? ¿Cuáles son tus sueños? Si Jesús tiene un plan diferente para tu día o para tu vida, ¿qué tan fácilmente podrías ajustarte a nuevas ideas y planes?