Pastor's Note| The Ascension of the Lord| June 2, 2019

Imagine how readily people would have converted if he had resumed his public ministry after his resurrection. Even the Pharisees who had seen him die would have fallen at his feet in repentance.

However, God's salvation plan for the world was much bigger than that. While Jesus walked the earth, he was but one human. Afterward, by giving himself in the Eucharist to his disciples, he became every human who takes this gift seriously. When we receive Jesus in the Eucharist, we unite ourselves to his mission.

As we see in today's Gospel reading, before he ascended to heaven, Jesus commissioned every disciple -- including you -- for this task. "Commission" means "with the same mission, working together. This commissioning rite is repeated at the end of every Mass, when the Jesus, through the priest, sends us forth to love and serve the Lord to make a difference in the world.

Humanly we are quite inadequate to change the world, so Jesus gave us his Holy Spirit. By uniting our spirit to his Spirit and then relying on God in every situation, adequacy is not the question. It's willingness. Are we willing to put time and effort and spiritual growth into being Christ's hands and feet and voice for the world?

Because Jesus ascended to heaven, he has no hands but our hands, and he has no voice but our voice.

Are you unhappy about the evils that exist in this world? God has great plans to bring his kingdom into these situations.

Are you concerned about the abuses you see? Immorality on television? Injustices in your workplace? Divisions in your parish or hurtful behavior in your leaders? Jesus is far more disturbed by these evils than you are. And he has a plan. What do you think your part in it could be as you work with him and let him work through you?

Ever since Jesus ascended into heaven and sent his Holy Spirit to earth, God has chosen to minister to the world through us, first in our homes, then extending his love into our parishes and beyond.

Pray in celebration of the Ascension of Our Lord: 
Lord Jesus, fill me with the presence of Your Holy Spirit and with the gifts You want me to use. Show me when and how to use these charisms. And help me to overcome my pride and fears and any other sins that are holding me back from the works that You are calling me to do. I want to be Your hands, Your feet, and Your voice, Lord Jesus. Amen!

Questions for Personal Reflection:
What thresholds or new beginnings are you facing? How are these opportunities for the continuation of the ministry of Jesus?

Solemnidad de la Ascención del Señor
Junio 2, 2019 

Imagina con qué rapidez se habría convertido la gente, si hubiera retomado su ministerio público inmediatamente después de su resurrección. Incluso los fariseos, que lo habían visto morir, habrían caído a sus pies arrepintiéndose.

No obstante, el plan de Dios para la salvación del mundo era mucho más grande que eso. Mientras Jesús caminaba por el mundo, era solamente un ser humano. Luego, entregándose a sus discípulos en la Eucaristía, se convirtió en cada ser humano que toma este don con seriedad. Cuando recibimos a Jesús en la Eucaristía, nos unimos a su misión.

Como vemos en la lectura del Evangelio de hoy, antes de ascender al cielo, Jesús encomendó a cada discípulo – incluyéndote a ti – a realizar esta tarea. "Encomendar" significa "con la misma misión, trabajando juntos". Este rito de envío se repite al final de cada Misa, cuando Jesús, a través del sacerdote, nos envía a amar y servir al Señor para hacer una diferencia en el mundo.

Humanamente, somos incapaces de cambiar al mundo, por ello Jesús nos dio su Santo Espíritu. Al unir nuestro espíritu a su Espíritu y, luego, al confiar en Dios en cada situación, la capacidad no es el problema. Es la voluntad. ¿Estamos dispuestos a poner tiempo, esfuerzo y crecimiento espiritual para ser las manos, los pies y la voz de Cristo para el mundo?

Debido a que Jesús ascendió al cielo, Él no tiene manos sino las nuestras y Él no tiene voz sino la nuestra.

¿Estás triste por el mal que existe en este mundo? Dios tiene grandes planes para llevar su reino a estas situaciones.

¿Estás preocupado por los abusos que ves? ¿Inmoralidad en televisión? ¿Injusticias en tu lugar de trabajo? ¿Divisiones en tu parroquia o comportamientos dolorosos en tus líderes? Jesús está mucho más molesto que tú por este mal. Y tiene un plan. ¿Cuál crees que podría ser tu parte al trabajar con Él y al permitirle a Él que trabaje a través de ti?

Desde que Jesús ascendió al cielo y envió su Espíritu Santo a la tierra, Dios ha elegido ayudar al mundo a través de nosotros, primero en nuestros hogares, luego, extendiendo su amor hacia nuestras parroquias y más allá.

Ora en la celebración de la Ascención de Nuestro Señor:
Señor Jesús, lléname con la presencia de Tu Santo Espíritu y con los dones que Tú quieres que use. Muéstrame cuándo y cómo usar estos carismas. Ayúdame a vencer mi orgullo, temores y cualquier otro pecado que me esté reteniendo para hacer las obras que Tú me has llamado a hacer. Quiero ser Tus manos, Tus pies y Tu voz, Señor Jesús. ¡Amén!

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Qué límites o nuevos comienzos estás enfrentando? ¿De qué forma pueden ser nuevas oportunidades para continuar el ministerio de Jesús