Pastor's Note| Fifth Sunday in Ordinary Time| February 7, 2021

This Sunday's reading from St. Paul's First Letter to the Corinthians describes my own ministry of writing these Good News Reflections:

If I preach the Good News, this is no reason for me to boast,
because I have an obligation to do this,
and woe to me if I do not do it!
If I do so willingly, I'm rewarded for it,
but if unwillingly, I'm merely fulfilling my responsibility of stewardship.
What then is my reward?
That, when I share the Good News,
I am able to offer it free of charge so that all may benefit.

Saint Paul was not saying it's wrong to charge a fee. In fact, Jesus said that the worker deserves his wages (Luke 10:7). But Paul knew that what matters most is being a good steward of the gifts that God has given us.

I am delighted that I can provide, without charging any fees, the Good News Reflections to you and thousands of other subscribers (plus untold others who receive them as forwarded messages or who read them on the Good News Ministries website or on Facebook). It's the generosity of partners in ministry -- the benefactors who support Good News Ministries -- that makes it possible.

Father Henri Nouwen said, "Fund-raising is proclaiming what we believe in such a way that we offer other people an opportunity to participate with us in our vision and mission." GNM's major end-of-year fund-raiser, and the donations link that's included year-round in each email and on the website, is a ministry of giving people the opportunity to join me and my team of staff and volunteers in the stewardship of preaching the Good News. Let me take this moment as an opportunity to thank all those who participate with me in the mission of Good News Ministries: Thank you!

When the collection basket comes to us in church or the pastor asks for more money or more time from parishioners, this is not wrong. It is our participation in the mission of the parish. How generously do we participate?

We have all been entrusted with an obligation to continue the ministry of Christ on earth in our contemporary world. A Christian who does not follow Christ in ministry has a lazy faith, or a self-focused faith, an unlively faith. Using your gifts, talents, wisdom, knowledge, compassion, etc., generously for the benefit of the faith of others is an alive faith. The immediate reward is a joyful awareness of being in partnership with Christ.

The Gospel reading for this Sunday shows us the generosity of Peter's mother-in-law in sharing her talent of hospitality. And it shows us the determination of Jesus to preach the gospel widely and tirelessly.

Both are examples of good stewardship. All gifts and talents and financial earnings are blessings from God that are meant to be shared.

Questions for Personal Reflection:
What have you received from God? How much of it is being shared with others? What seems too inadequate to give away? How can you become a better steward of God's gifts?

5to. Domingo del Tiempo Ordinario

La lectura de la Primera Carta de San Pablo a los Corintios de este domingo, describe mi propio ministerio de escribir estas Reflexiones de las Buenas Nuevas:

Si predico las Buenas Nuevas, no es razón para gloriarme,
porque tengo la obligación de hacerlo,
¡y pobre de mí si no lo hago!
Si lo hiciera por propia voluntad, sería recompensado,
pero si lo hago a regañadientes, es porque estoy cumpliendo con mi responsabilidad de administrador.
            ¿Cuál es entonces mi recompensa?
Mi recompensa es, que si comparto las Buenas Nuevas,
soy capaz de ofrecerlo gratis para que todos se beneficien.

San Pablo no dice que está mal cobrarlo. En realidad, Jesús dijo que el trabajador merece su salario (Lucas 10, 7). Pero Pablo sabía que lo más importante es ser buen administrador de los dones que Dios nos ha dado.

Estoy encantada de poder entregar diariamente las Reflexiones de las Buenas Nuevas (y otros ministerios online) a casi 16.000 suscriptores (además de otros desconocidos que las reciben como mensajes re-enviados, o aquellos que las leen en mi página web o a través de Facebook u otras redes sociales) sin cobrar nada. Es la generosidad de los socios en el ministerio – los lectores que hacen donaciones para sostener Good News Ministries – que lo hacen posible.

El Padre Henri Nouwen dijo "Recaudar fondos es proclamar que uno cree de tal forma que le ofrece a otras personas la oportunidad de participar con nosotros en nuestra visión y misión." La recaudación de fondos más importante de GNM de fin de año, y el enlace que se incluye a lo largo del año en todos los correos y en la página web, es el ministerio de darle la oportunidad a las personas de que se unan a mí y a mi equipo de empleados y voluntarios para administrar la prédica de las Buenas Nuevas. Permíteme este momento como una oportunidad para agradecer a todos aquellos que participan conmigo en la misión de Good News Ministries: ¡Gracias!

Cuando llega hasta nosotros la canasta de la colecta, o el párroco pide más dinero o más tiempo de los parroquianos, no está mal. Es nuestra participación en la misión de la parroquia. ¿Cuán generosamente participamos?

A todos se nos ha confiado la obligación de continuar con el ministerio de Cristo sobre la tierra en nuestro mundo contemporáneo. Un cristiano que no sigue a Cristo en el ministerio tiene una fe floja, o una fe centrada en sí mismo, una fe sin vida. Usar los dones, talentos, sabiduría, conocimiento, compasión, etc., generosamente, para el beneficio de la fe de otros, es una fe viva. La recompensa inmediata es una conciencia gozosa de ser compañeros de Cristo.

La lectura del Evangelio de este domingo nos muestra la generosidad de la suegra de Pedro al compartir su talento de hospitalidad. Y nos muestra la determinación de Jesús de predicar el evangelio ampliamente y sin descanso.

Ambos son ejemplos de buena administración. Todos los dones y talentos y los ingresos económicos son bendiciones de Dios que deben ser compartidos.

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Qué has recibido de Dios? ¿Cuánto estás compartiendo con otros? ¿Qué te parece demasiado inadecuado entregar? ¿Cómo puedes convertirte en un mejor administrador de los dones de Dios?