Pastor's Note| 8th Sunday in Ordinary Time| March 3, 2019

8th Sunday in Ordinary Time
          A blind person, in the analogy that Jesus makes in this Sunday's Gospel reading, is anyone who cannot see things in the light of truth. It can be due to sin or ignorance, but it's always dangerous. There are many wrong decisions that we bump into when we don't see things the way God sees them. We make mistakes that hurt us and others. We feel safe with temptations that lead us away from God.

          Here are four popular lies that are ruining lives by leading people into spiritual blindness, followed by the truths that everyone needs to know.

  1. Your happiness is the most important goal. To achieve it:
    2. Put yourself first.
    3. Trust your feelings.
    4. If you dream it, you can have it.

          This never works. Happiness is elusive or, at best, short. So people try even harder, stuck in the trap of these lies. When it still doesn't work, they get rightfully angry, but at others, blaming others. Conflicts worsen. Anger increases. Violence is the eventual outcome, and spiritual hell.

          The only way that does work is what Jesus revealed.

  1. Happiness is based on externals, which you cannot control very long. Joy, on the other hand, comes from within and is discovered when you understand that God loves you so much that he gave you his only begotten Son to conquer evil and lead you to the eternal joy of heaven.
  2. When you lay down your life for others, you experience fulfillment from making a difference, and this is a great joy. And it unites you to Christ, bringing heaven to earth.
  3. Realize your natural tendency to sin and the limitations of your finite brain, which make it easy to misinterpret everything. Do not trust your own understanding. Feelings can change quickly. Receive the infilling of the Holy Spirit so you can discern God's guidance. Trust only God.
  4. When you seek to know God's dreams for you, you develop good vision. You discover which talents, knowledge, and experiences will give you your greatest fulfillment, because he had these in mind when he created you. And when you work hard to make these dreams come true, forsaking distractions, persisting past obstacles, and accepting the lessons that are hidden in hardships, you realize the best that life can offer.

Questions for Personal Reflection:
Which of the four lies described above have you been blinded by? How has believing them made you feel?

8vo. Domingo del Tiempo Ordinario
          Una persona ciega, en la analogía que Jesús hace en la lectura del Evangelio de este domingo, es alguien que no puede ver las cosas a la luz de la verdad. Puede ser debido al pecado o la ignorancia, pero siempre es peligroso. Hay muchas decisiones erróneas con las que nos topamos cuando no vemos las cosas como Dios las ve. Cometemos errores que nos lastiman a nosotros y a los demás. Nos sentimos seguros con las tentaciones que nos alejan de Dios.

          Aquí hay cuatro mentiras populares que están arruinando vidas, llevando a las personas a la ceguera espiritual, seguidas por las verdades que todos necesitan saber.

  1. Tu felicidad es la meta más importante. Para lograrlo:
    2. Ponte en primer lugar.
    3. Confía en tus sentimientos.
    4. Si lo sueñas, puedes tenerlo.

          Esto nunca funciona. La felicidad es esquiva o, en el mejor de los casos, breve. Así que la gente se esfuerza aún más, atrapada en la trampa de estas mentiras. Cuando no funcionan, se enojan legítimamente, pero con los demás, culpando a los demás. Los conflictos empeoran. Aumenta la ira. La violencia es el resultado final, y el infierno espiritual.

Lo único que funciona es lo que Jesús reveló.

  1. La felicidad se basa en elementos externos, que no puedes controlar por mucho tiempo. Por otro lado, la alegría viene de dentro y se descubre cuando comprendes que Dios te ama tanto que te dio a su Hijo unigénito para vencer el mal y llevarte al gozo eterno del cielo.
  2. Cuando das tu vida por los demás, experimentas el cumplimiento de hacer una diferencia. Esto es una gran alegría y te une a Cristo, trayendo el cielo a la tierra.
  3. Date cuenta de tu tendencia natural al pecado y las limitaciones de tu cerebro finito, que facilitan la mala interpretación de todo. No confíes en tu propia comprensión. Los sentimientos pueden cambiar rápidamente. Recibe la gracia del Espíritu Santo para que puedas discernir la guía de Dios. Confía sólo en Dios.
  4. Cuando buscas conocer los sueños de Dios para ti, desarrollas una buena visión. Descubres qué talentos, conocimientos y experiencias te darán tu mayor satisfacción, porque tenía esto en mente cuando te creó. Y cuando trabajas duro para hacer que estos sueños se hagan realidad, abandonando las distracciones, persistiendo en los obstáculos del pasado y aceptando las lecciones que están ocultas en las dificultades, te das cuenta de lo mejor que la vida puede ofrecer.

Preguntas para la reflexión personal:
¿Por cuál de las cuatro mentiras descritas anteriormente has sido cegada(o)? ¿Cómo te ha hecho sentir el creerle?