Pastor's Note| Solemnity of Our Lord Jesus Christ the King| November 25, 2018

Nov 21, 2018

            When the question of Christ's kingship comes up in this Sunday's Gospel reading, Jesus redirects us to the true meaning of divine kingship. Without denying that he is the king, he says: "The reason I was born into the world is to testify to the truth." He is not the king of a country or a world; he is the king of truth, the ruler of reality.

            The perception of reality that we develop when Jesus is not our teacher and interpreter and revealer of truth is warped and blurred by the falsehoods and misunderstandings and counterfeits that float around in the kingdom of the world, which is ruled by Satan. But wait! The very idea that this world is ruled by Satan is a warping of the truth. It's not reality. Remember, Jesus came into the world to destroy the devil's domain and to bring all of creation into his kingdom. Those in this world who accept Christ's kingship listen to his voice and live in that truth.

            When we sin, it's because we don't fully understand the reality of the situation. Jesus is not yet fully the king of that part of our lives.

            For example, think of a person who has asked you for something that you cannot afford to give. Perhaps it's the building project at church. Or the sick neighbor. Or the co-worker who doesn't have the level of faith that you have. Or the aging parent who needs more and more assistance.

            Do you feel like you don't have enough to satisfy their needs? Are you so tired and downtrodden from your own burdens that you cannot take on someone else's? Well, it's our flesh nature that says we cannot enjoy doing more for others than we're already doing. This is a warped view of reality; it looks like we'll be happier if we cater to our own desires instead of taking care of someone else's need.

            In true reality, a joyful lifestyle develops when we listen to the voice of Jesus, even when he says, "go the extra mile" or "be like the Good Samaritan and take a detour to minister to others". We have to trust the truth that he teaches, regardless of how little we understand it.

            Understanding grows in the doing of God's will more than in the thinking about it. Joy grows as we gain the understanding that comes from seeing some of the fruits of what we've done. When we sin, it's because we cannot envision the good fruits that will come from doing things the way Christ tells us to. Under his kingship and the Holy Spirit's wisdom, we gain freedom to overcome all of our sinful tendencies.

Questions for Personal Reflection:
            What lies are you believing? "FEAR" is "False Evidence Appearing Real." What is fear telling you about the ways of Christ? What teachings of the Church are you unwilling to trust? What beliefs about yourself give you low self-esteem? These are all areas where Jesus is not your king. What will you do to learn and understand the truth?

 

Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo

            Cuando el tema del reinado de Cristo surge en la lectura del Evangelio de este domingo, Jesús nos re-direcciona hacia el verdadero significado del reinado divino. Sin negar que Él es el rey, dice: "La razón por la que yo nací en este mundo es para testificar la verdad." Él no es el rey de un país o de un mundo; el es el rey de la verdad, el gobernante de la realidad.

            La percepción de la realidad que desarrollamos, cuando Jesús no es nuestro maestro, intérprete y revelador de la verdad, es distorsionada y borrosa por las falsedades, los malos entendidos y las falsificaciones que flotan alrededor del reinado del mundo, el cual está regido por Satanás. ¡Pero, espera! La mismísima idea de que este mundo está regido por Satán es una distorsión de la verdad. No es la realidad. Recuerda, Jesús vino a este mundo para destruir el dominio del diablo y para llevar a toda la creación a su reino. Aquellos que en este mundo aceptan el reinado de Cristo, escuchan su voz y viven en esa verdad.

            Cuando pecamos, se debe a que no entendemos, completamente, la realidad de la situación. Jesús todavía no es plenamente el rey de esa parte de nuestras vidas.

            Por ejemplo, piensa en una persona que te ha pedido algo que tú no puedes permitirte el lujo de dar. Puede ser el proyecto de edificación en la iglesia. O el vecino enfermo. O el compañero de trabajo que no tiene el nivel de fe que tú tienes. O el padre anciano que necesita más y más cuidados.

            ¿Sientes como si no contaras con lo suficiente para satisfacer sus necesidades? ¿Estás tan cansado y oprimido por tus propias cargas, que no puedes tomar las de alguien más? Bueno, es nuestra naturaleza, la cual nos dice que no podemos disfrutar el dar más por los demás, de lo que ya estamos dando. Esta es una visión retorcida de la realidad; parece ser que seremos más felices si satisfacemos nuestras propias necesidades, en vez de velar por las necesidades de alguien más.

            En la realidad verdadera, llevamos un estilo de vida alegre, cuando escuchamos la voz de Jesús, aún cuando dice, "haz un esfuerzo adicional" o "sé como el Buen Samaritano y toma un desvío para ayudar a los demás". Tenemos que confiar en la verdad que Él enseña, sin importar lo poco que la comprendemos.

            El entendimiento crece al hacer la voluntad de Dios, más que cuando pensamos en ella. El gozo aumenta cuando comprendemos, lo cual proviene de ver algunos de los frutos de lo que hemos hecho. Cuando pecamos, es porque no podemos prever los buenos frutos que vendrán por hacer las cosas de la manera que Cristo nos indica. Bajo su reinado y por la sabiduría del Espíritu Santo, ganamos la libertad de dominar todas nuestras tendencias pecaminosas.  

Preguntas para la Reflexión Personal:
            ¿Cuáles son las mentiras en las que crees? "T.E.M.O.R." es: "TEnemigo Miente Ocultándote la Realidad." ¿Qué te está diciendo el temor acerca de los caminos de Cristo? ¿En qué enseñanzas de la Iglesia no puedes confiar? ¿Qué creencias sobre ti mismo provocan tu baja autoestima? Todas estas son áreas donde Jesús no es tu rey. ¿Qué piensas hacer para conocer y comprender la verdad?