Pastor's Note| First Sunday of Advent| December 2, 2018

Nov 30, 2018

Today's world needs Christians who truly understand that faith gives us hope and victory in the midst of any and all difficulties.

            Taking this even further, today's world needs Catholics who truly understand that going to Mass means having faith in miracles -- especially the miraculous transformation of bread and wine into the body and blood of Christ. Are you changed by the presence of Christ in the Eucharist? If so, then after you exit the church, others see evidence of this faith -- right?

            There's a difference between "knowing" the truths of our faith and authentically living these truths.

            What prayer requests have you made in which you're still waiting for God to provide his help? When you offer them to Jesus during the prayers of Mass, do you feel the hopefulness that comes from faith?

            During the consecration of the Eucharist, if we do not have faith in God's ability to change bread and wine into Christ -- an ability that does not rely on the how holy the priest is -- we won't have faith to recognize that Jesus is ministering to us in the Eucharist.

            In today's Gospel reading, Jesus speaks of his Second Coming, but we can also relate it to our daily lives today. We all have new tribulations looming in the future, unknown and unpredictable. That's life on earth! And Jesus wants to help us through them. Faith in this gives us hope and victory.

            However, when our focus is on our troubles instead of on Christ, we are not living in faith. Jesus warned us about our hearts becoming spiritually drowsy. This is when we lose faith. We forget to remain centered in Christ. We neglect to listen for the guidance of the Holy Spirit. But when we ask Jesus to restore us to a life of faith, we become vigilant, expectant, and aware that we can rely on God to help us in whatever comes our way.

            Our tribulations make us fearful. Faith gives us reasons to hope in Jesus and to live in joy instead of fear. It's not easy! It takes conscious effort. But spiritual drowsiness is a miserable way to live.

Questions for Personal Reflection:
What are you waiting for from Jesus? How will you use the Season of Advent to grow in faith by noticing the loving, generous, merciful activities of God?

 

1er. Domingo de Adviento

            El mundo moderno necesita cristianos que comprendan verdaderamente que la fe nos da esperanza y victoria en medio de todas las dificultades.

            Llevando esto más allá, el mundo de hoy necesita católicos que realmente comprendan que ir a Misa, significa tener fe en los milagros - especialmente la milagrosa transformación del pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. ¿Eres transformado por la presencia de Cristo en la Eucaristía? Si es así, cuando sales de la iglesia, los demás ven la evidencia de esta fe, ¿correcto?

            Existe una diferencia entre "conocer" las verdades de nuestra fe y vivir auténticamente estas verdades.

            ¿Qué has pedido en oración y todavía esperas que Dios te lo conceda? Cuando se lo pides a Jesús durante las oraciones en la Misa, ¿sientes la esperanza que proviene de la fe?

            Durante la consagración de la Eucaristía, si no tenemos fe en la capacidad de Dios para convertir el pan y el vino en Cristo - una capacidad que no está basada en qué tan santo es el sacerdote - no tendríamos la fe para reconocer que Jesús está cuidando de nosotros en la Eucaristía.

            En la lectura del Evangelio de hoy, Jesús habla de su Segunda Venida, pero también lo podemos relacionar con nuestra vida diaria hoy. Todos tenemos tribulaciones que se avecinan en el futuro, desconocidas e impredecibles. ¡Eso es la vida en la tierra! Y Jesús quiere ayudarnos a través de ellas. La fe en esto nos brinda esperanza y victoria.

            Sin embargo, cuando nos enfocamos en nuestros problemas en vez de en Cristo, no estamos viviendo en fe. Jesús nos advirtió acerca de que nuestros corazones podrían tornarse espiritualmente somnolientos. Esto pasa cuando perdemos la fe. Olvidamos permanecer centrados en Cristo. Descuidamos escuchar la guía del Espíritu Santo. Pero, cuando le pedimos a Jesús que nos restablezca a una vida de fe, nos volvemos vigilantes, expectantes y conscientes que podemos apoyarnos en Dios para que nos ayude en lo que sea que venga hacia nosotros.

            Nuestras tribulaciones nos hacen ser temerosos. La fe nos da razones para esperar en Jesús y para vivir con alegría en lugar de temor. ¡No es fácil! Es necesario un esfuerzo consciente. Pero la somnolencia espiritual es una forma miserable de vivir.

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Qué estás esperando de Jesús? ¿Cómo utilizarás el Tiempo de Adviento para crecer en la fe, fijándote en las acciones de Dios, amorosas, generosas y misericordiosas?