Pastor's Note| Feast of the Baptism of the Lord| January 13, 2019

Jan 11, 2019

This Sunday's readings are full of expectation. What are you waiting for? How do you need God to come and rescue you from injustices, or deliver you from evil, or comfort you as you wait for loved ones to turn their hearts back to God? What guidance have you been seeking while feeling confused and uncertain?

Do you feel Christ's gift of peace within you as you wait expectantly? Or do you feel frustrated, worried, and impatient?

In the Gospel reading, we see John the Baptizer's congregation filled with expectancy because they hoped that he was their finally-arrived Messiah. Yearning for God to intervene against injustices, foreign oppression, and sin, they latched onto the fiery enthusiasm of John and his baptism of repentance.

God, however, had something much better in mind, more complete. The real Messiah would baptize with the purifying fire of the Holy Spirit. Whereas John could only call people to repentance, the real Messiah would empower them to grow in holiness by giving them his own Spirit of holiness.

When Jesus submitted himself to John's baptism, it was not because he needed to repent; he was sinless. He was uniting himself to our need for repentance, thus starting his ministry of delivering us from evil and eventually take our sins to the cross.

In Christian baptism, we are immersed into the holiness of Jesus as well as his ministry, his priesthood, his prophetic sharing of the Good News, his servant leadership, and yes, his sufferings for the benefit of the salvation of others. The Holy Spirit empowers us to do as Jesus did, and the Father says, "You are my beloved child; with you I am well pleased!"

What do you expect? What do you think should happen in your daily life because of your baptism? Expectation is a good attitude -- unless it's based on impatience, which usually leads to disappointment. Expectation that's based on the goodness of God and what he wants for us is the attitude that brings us joy, greater faith, and even miracles.

Questions for Personal Reflection:
What would you like to expect from God this year? Is this something that he wants for you? How might things turn out differently -- but better -- than what you imagine should happen?

 

Fiesta del Bautismo del Señor
Enero 13, 2019

Las lecturas de este domingo están llenas de expectativas. ¿Qué estas esperando ? ¿Cómo necesitas que Dios venga a rescatarte de las injusticias, o librarte del mal, o consolarte mientras esperas que tus seres queridos vuelvan sus corazones a Dios? ¿Qué orientación has buscado mientras te has sentido confundido e inseguro?

¿Sientes el don de la paz de Cristo dentro de ti, mientras esperas expectante? ¿O te sientes frustrado, preocupado e impaciente?

En la lectura del Evangelio, vemos a los seguidores de Juan el Bautista llenos de expectativa porque esperaban que él fuera el Mesías esperado. Anhelando que Dios interviniera contra las injusticias, la opresión extranjera y el pecado, se pegaron al entusiasmo de Juan y su bautismo de arrepentimiento.

Dios, sin embargo, tenía algo mucho mejor en mente, más completo. El verdadero Mesías bautizaría con el fuego purificador del Espíritu Santo. Mientras que Juan sólo podía llamar a la gente al arrepentimiento, el verdadero Mesías les daría la capacidad de crecer en santidad, dándoles su propio Espíritu de santidad.

Cuando Jesús se sometió al bautismo de Juan, no fue porque necesitaba arrepentirse; Él no tenía pecado. Él se estaba uniendo a nuestra necesidad de arrepentimiento, comenzando así su ministerio de liberarnos del mal y, eventualmente, llevar nuestros pecados a la cruz.

En el bautismo cristiano, se nos sumerge en la santidad de Jesús, así como en su ministerio, su sacerdocio, su compartir profético de la Buena Nueva, su liderazgo de servicio y sí, sus sufrimientos para el beneficio de la salvación de los demás. El Espíritu Santo nos da el poder para hacer lo que hizo Jesús y el Padre dice: "¡Tú eres mi hijo amado; en ti me complazco!"

¿Qué estás esperando? ¿Qué crees que debería suceder en tu vida diaria debido a tu bautismo? La expectativa es una buena actitud - a menos que se base en la impaciencia, que generalmente conduce a la decepción. La expectativa que se basa en la bondad de Dios y en lo que Él quiere para nosotros es la actitud que nos trae alegría, más fe, e incluso milagros.

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Qué te gustaría esperar de Dios este año? ¿Es esto algo que Él quiere para ti? ¿Cómo podrían las cosas resultar de manera diferente - pero mejor - de lo que te imaginas que debería suceder?