Pastor's Note| 5th Sunday of Easter| May 19, 2019

May 17, 2019

If you knew you were about to die, what wisdom would you impart to your loved ones in your final moments? What's most important for them to learn from you?

            In this Sunday's Gospel reading, Jesus knows that his time is short. The first thing he says to his friends are words of praise for God (the Father) while equating himself with God. He even calls his friends "children" as if he himself is God the Father! In so doing, he makes it clear that he is one with the Father -- so totally that the lines between Father and Savior are blurred. And he does it humbly. He could have said, "Hey guys, in case you're not sure, I am divine. I am God. Worship me." But instead, he focuses on the glory of God.

            Glory is the radiating light of God's presence: his love, his joy, his holiness, his peace, his wisdom, his creativity, and everything else that he imparts on those who want to bathe in his glory. When we glorify God, we are reflecting back to him this same glory. How much of this glory is illuminating your life?

            After describing the exchange of glory between Father and Son, Jesus imparts to his disciples the highest wisdom of the universe: The key to successfully joining Jesus in the glory of God is to love as he loves.

            Love is not love unless it unselfishly gives itself to others. Jesus unselfishly gave himself to us completely, even in death. Followers of Jesus are not true followers, disciples are not true disciples, priests are not true priests, lay leaders are not true leaders, unless they serve with love, in love, and through love.

            The glory of God is love that gives itself completely, even sacrificially. Why does the Gospel reading give us a scene from the Passion of Christ while we're celebrating the season of Easter? The other readings are full of Easter: "Behold, I make all things new" (Rev. 21:5a). And yet here is Jesus preparing for betrayal, torture, and death. Why?

            This Gospel reading is Jesus imparting to us today the key to continuing the mission of sharing God's glory, which Jesus began and now calls us to do. By loving one another in a spirit of sacrifice, we are showing the world that Jesus is real, he is risen, and he is alive in us.

Questions for Personal Reflection:
            Whom do you not love? If you were able to give that person a gift of yourself as an act of love for the glory of God, what would that gift be?

5to. Domingo de Pascua

            Si supieras que estás a punto de morir, ¿qué sabiduría impartirías a tus seres queridos en tus últimos momentos? ¿Qué sería lo más importante que ellos aprendan de ti?

            En la lectura del Evangelio de este domingo, Jesús sabe que le queda poco tiempo. Lo primero que le dice a sus amigos son palabras de alabanza a Dios (Padre), mientras se equipara a sí mismo con Dios. ¡Incluso llama a sus amigos "hijos" como si Él mismo fuera Dios Padre! De este modo, deja claro que Él es uno con el Padre – tanto así que las líneas entre el Padre y Salvador están borrosas. Y lo hace con humildad. Podría haber dicho, "Chicos, en caso de que no estén seguros, soy divino. Yo soy Dios. Adórenme." Pero, en cambio, se centra en la gloria de Dios.

            La gloria es la luz que irradia la presencia de Dios: su amor, su alegría, su santidad, su paz, su sabiduría, su creatividad, y todo lo que imparte en los que quieren sumergirse en su gloria. Cuando glorificamos a Dios, estamos reflejándole, de vuelta, esta misma gloria. ¿Cuánto de esta gloria está iluminando tu vida?

            Después de describir el intercambio de gloria entre el Padre y el Hijo, Jesús imparte a sus discípulos la mayor sabiduría del universo: la clave para unirse exitosamente a Jesús en la gloria de Dios es amar como Él ama.

            El amor no es amor a menos que, desinteresadamente, se entregue a los demás. Jesús, desinteresadamente, se nos entregó por completo, incluso en la muerte. Los seguidores de Jesús no son verdaderos seguidores, los discípulos no son verdaderos discípulos, los sacerdotes no son verdaderos sacerdotes, los líderes laicos no son verdaderos líderes, a menos que sirvan con amor, en el amor y por el amor.

            La gloria de Dios es amor que se entrega por completo, incluso con sacrificio. ¿Por qué la lectura del Evangelio nos da una escena de la Pasión de Cristo mientras estamos celebrando la Pascua? Las otras lecturas están llenos de Pascua: "He aquí, yo hago nuevas todas las cosas" (Ap 21, 5a). Y, sin embargo, aquí está Jesús preparándose para la traición, la tortura y la muerte. ¿Por qué?

            Esta lectura del Evangelio, es Jesús impartiéndonos hoy, la clave para continuar con la misión de compartir la gloria de Dios, que Jesús comenzó y nos llama ahora a nosotros a hacer. Amándonos unos a otros en un espíritu de sacrificio, estamos mostrando al mundo que Jesús es real, ha resucitado, y está vivo en nosotros.

Preguntas para la Reflexión Personal:
            ¿A quién no amas? Si pudieras darle a esa persona un regalo de ti mismo como un acto de amor para la gloria de Dios, ¿cuál sería ese regalo?