Pastor's Note| 2nd Sunday of Lent| March 17, 2019

Mar 22, 2019

          In this Sunday's Gospel reading, we see Jesus reveal the uncreated light of his true identity and we hear the Father say, "This is my chosen Son; listen to him."

          We experience Christ's deepest identity every time we listen to him and allow the Holy Spirit to enlighten our understanding of his words and guidance.

          By listening to him, we let his uncreated light consume the darkness that still lingers within us. Then, the people around us experience more of him, because they meet him in us -- in our actions, in our compassion, in our forgiveness, etc. This is evangelization!

          Lent is a time of concentrating on our need for Christ to shed his light into our areas of darkness. When we let Jesus enlighten us so that we repent (which means change), seeking and receiving forgiveness and the Holy Spirit's power to change, we become more like Christ. We shine more brilliantly with him. And we enter more fully into his ministry of redeeming the world. Although there is suffering in this ministry, we know that the pain of Good Friday is always followed by the victory of Easter.

          It's in the trials and sacrifices of life -- our own crucifixions -- where our holiness changes the world. Do we dare follow Jesus all the way to Calvary? It's the only way to get to Easter! Our trials are his blood being shed again. Our pains are his pains. We're already on the cross with Jesus! So why not embrace this extreme intimacy with him for the sake of those who've scourged us and betrayed us?

          By loving those who don't love us, forgiving those who mistreat us, and working hard to replace evil with the kingdom of God, we reveal the light of Christ to those who live in darkness.

Questions for Personal Reflection:
Think of a redemption you've experienced, an area of darkness in your life that Jesus shed his light upon when he inspired you to repent. How has this change increased your holiness? What is he inviting you to change now, something that's been difficult to look at or hard to overcome? What would you like to hear from Jesus that will help you turn this darkness into holiness? After you figure it out, take this to the Sacrament of Reconciliation.

 

2do. Domingo de Cuaresma
          En la lectura del Evangelio de este domingo, vemos a Jesús revelar la luz increada de su verdadera identidad y escuchamos al Padre decir: "Éste es mi Hijo elegido; escúchenlo."

          Experimentamos la identidad más profunda de Cristo cada vez que lo escuchamos y permitimos que el Espíritu Santo ilumine nuestra comprensión de sus palabras y guía.

          Al escucharlo, permitimos que su luz increada consuma la oscuridad que aún perdura dentro de nosotros. Entonces, la gente que nos rodea experimenta más de Él, ya que se encuentran con Él en nosotros -- en nuestras acciones, en nuestra compasión, en nuestro perdón, etc. ¡Esto es evangelización!

          La Cuaresma es un tiempo para concentrarnos en nuestra necesidad de Cristo, para arrojar su luz sobre nuestras áreas de oscuridad. Cuando dejamos que Jesús nos ilumine para que nos arrepintamos (lo cual significa cambiar), buscando y recibiendo perdón y el poder del Espíritu Santo para cambiar, nos volvemos más parecidos a Cristo. Brillamos más intensamente con Él. Y nos adentramos más en su ministerio de redención del mundo. Aunque hay sufrimiento en este ministerio, sabemos que el dolor del Viernes Santo siempre es seguido por la victoria de la Pascua.

          Es en las pruebas y sacrificios de la vida -- nuestras propias crucifixiones -- donde nuestra santidad cambia al mundo. ¿Nos atrevemos a seguir a Jesús hasta el Calvario? ¡Es la única manera de llegar a la Pascua! Nuestras pruebas son su sangre derramada otra vez. Nuestros dolores son sus dolores. ¡Ya estamos en la Cruz con Jesús! Así que ¿por qué no aceptar esta intimidad con Él por el bien de los que nos han azotado y traicionado?

          Al amar a aquellos que no nos aman, perdonando a los que nos maltratan y trabajando duro para reemplazar el mal con el Reino de Dios, revelamos la luz de Cristo a aquellos que viven en la oscuridad.

Preguntas para la Reflexión Personal:
Piensa en una redención que hayas experimentado, una zona de oscuridad en tu vida sobre la que Jesús derramó su luz cuándo te inspiró a arrepentirte. ¿Cómo incrementó tu santidad este cambio? ¿A qué te está invitando a cambiar ahora, algo que ha sido difícil de ver o difícil de superar? ¿Qué te gustaría escuchar de Jesús que te ayudaría a convertir esta oscuridad en santidad? Después de descifrarlo, llévalo el Sacramento de la Reconciliación.